Hola Daniel:
Yo tengo un amigo en Cuba (mi tierra) que se llama Juan de Dios. Al principio me daba un poco de gracia su apellido, pero después me adapté. Para hablar de él todos le llamábamos Juan de Dios, sin problemas. Él es testigo de Jehová como yo.
La ley del talión tal como la expresa la ley de Moisés no era una ley para el pueblo, sino para los jueces. Jesús no la anuló; sus palabras al respecto de esa ley deben verse en el sentido de los jueces: el juicio dentro del pueblo de Dios ya no corresponde a humanos; desde que él es el Juez nombrado por Dios de manera global, ya ningún juez humano puede decidir quién muere y quién no. En Israel, que era el pueblo de Dios bajo pacto, los jueces tenían que aplicar esa ley. Jesús indicó que esa ley ya no aplicaba ... pero no dijo de ninguna manera que fue una ley injusta cuando los jueces la aplicaban de manera corecta en Israel. Los fariseos se tomaban esa ley como una regla personal; esa nunca fue la intención de la ley: ningún israelita podía sacarle el ojo a quien lo dejara ciego de un ojo, sino que tenía que llevar al victimario a un juez para que él aplicara la ley. La gente no entiende este asunto correctamente.
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.