
Iniciado por
Elisabet*
Jesucristo dijo que vendrían muchos usando su nombre y diciendo: "aquí está el Cristo", y dijo que no los creyéramos.
El Evangelio que Jesús predicó era para todos los pueblos, y los mandamientos del Evangelio son los que todos los hombres debían guardar. Pero muchos no querían los mandamientos del Evangelio e impusieron las cartas atribuidas a Pablo, que, según nos dice el apóstol Pedro (2 Pedro 3:15-18), habían sido torcidas por los indoctos.
Entonces, como las cartas fueron torcidas, en ellas hay mandamientos diferentes a los mandamientos del Evangelio. Y Pablo ya nos avisó cuando dijo que muchos querían pervertir el Evangelio de Cristo, y que no creyéramos otro evangelio aunque el mismo Pablo viniera predicando un evangelio diferente al de Cristo (Gálatas 1:6-9).