"Tú mismo reconoces que Evangelio significa "Buenas Nuevas" o "Buenas Noticias". Pero las Buenas Nuevas que nos trajo Jesús no anunciaban sólo el Reino de Dios..."

Correcta su apreciación, salvo por un detalle... Mencioné que el Reino de Dios fue el tema central de todo el Ministerio Terrestre de Cristo. Así, Jesús fue muy objetivo y preciso en lo que Jehová Dios le encomendó que hiciera (Juan 4:34). Ahora, pregúntese: ¿qué es más importante: obedecer mandamientos de la Ley, por los cuales nadie probará jamás su justicia delante de Dios (Romanos 3:20), o predicar el Reino y hacer discípulos, la mayor prueba de misericordia que tanto Jehová y Jesucristo como sus verdaderos discípulos despliegan ante el prójimo (1 Timoteo 2:3-4)? Así pues, el verdadero "sacrificio" que Dios acepta de humanos es de alabanza a Él mediante la predicación de Su Reino (Romanos 10:10; Hebreos 13:15): ello, por supuesto, basado en un conocimiento exacto de Su Palabra, y que difiere en mucho de los sacrificios expuestos en Oseas 6:6, mismos que cumplieron un propósito específico en aquel tiempo.