Cada quién celebra lo que le viene en gana, la Navidad desde hace muchos años dejó de ser un asunto religioso y lo primero en ganarle terreno, batallas y toda la guerra fue el comercio, a tal grado que el Santa Claus creado por Coca Cola como imagen de mercadotecnia ahora está en el psique colectivo de la gran mayoría del mundo, aún en las culturas con tradiciones muy distintas a las cristianas.

Pero muchos (casi todos) no tienen definido que celebran, para algunos es la abundancia por recibir el aguinaldo o el bono de fin de año, para otros es la familia, pues es de las escasas ocasiones en que se reúnen, otros celebran la amistad y en esta época hablan y se vuelven a reunir con quienes hace mucho no se ven, incluso hay para quienes solo es un pretexto para beber con mucho exceso, para unos pocos es una celebración religiosa distorsionada (ya distorsionada desde su origen), para los niños son los juguetes, para los adultos el sexo, para unos los fuegos artificiales, para otros la comida, para unos el descanso o vacaciones, para otros el cumplirse caprichos...., pero nada de religión en todo esto.