"Los cristianos que no reparten sus bienes entre los pobres, que no dan pan al hambriento, agua al sediento y casa y abrigo a los que están en la calle, poco pueden ofrecer del espíritu..."

Primero: "Trabajen, no por el alimento que perece (bienes, pan, agua, casa, abrigo, etc.), sino por el alimento que permanece para vida eterna (como el de Juan 17:3); porque sobre este el Padre, sí, Dios, ha puesto su sello de aprobación (Juan 6:27)".

Segundo: es Dios quien da Espíritu Santo, no el "cristiano... (Lucas 11:13)"