El mormonismo es una religión que confunde a quienes buscan a Dios. Según el mormonismo, los seres humanos van a convertirse en dioses (recuerden quién fue el que le dijo eso a Eva). Ellos también dicen que el planeta tierra es solo uno de muchos lugares del Universo que tiene su propio Dios, o ser humano que llegó a convertirse en un dios. Ellos esperan que en algún momento, cada uno de ellos vá a ser otro dios con un mundo similar al planeta tierra, y que en ese mundo ellos serán adorados como el dios de ahí.


Para los mormones la idea de la existencia de un único DIOS, es algo extraño. Según ellos, esa cantidad de dioses del universo tienen cuerpos de carne y hueso, y alguna vez también fueron hombres en algún otro lugar, bajo algún otro dios. Esas ideas que obviamente son pura ficción, confunden a los mormones, y los despista de la realidad: que solo existe un DIOS en todo el Universo, y que ese es el Dios a quien deberían preocuparse de conocer y adorar.


Esa filosofía no es única de los mormones. Todas las religiones esotéricas piensan parecido a ellos. Los hinduístas, por ejemplo, creen que al final de todas las reencarnaciones las personas se unen a una mente universal, así que se hacen dios con dios, uno solo. Los espiritistas creen que las personas se convierten en espíritus que van a un más allá. Los masones creen que sus maestros más elevados se han convertido en dioses en alguna dimensión superior. Ellos invocan a esos maestros para aprender de ellos, sin estar al tanto de que no son los muertos con quienes se están comunicando.


La situación religiosa del mundo es triste. El enemigo ha estado dando una esperanza falsa a la humanidad desde el principio. Así los mantiene entretenidos en falsas ilusiones, para alejarlos de servir a DIOS, al verdadero Dios que dió la existencia a todo lo que vemos y a todo lo que no vemos. DIOS no tiene igual en ninguna parte del Universo. Los mormones, masones, espiritistas, etc, viven de ilusión ... y al final morirán de desengaño.