Me gustaría subir este tema ... a propósito de algo que EfraimAlef dijo en un comentario por otro tema. Entre otras cosas que dijo, éste es el punto que interesa aquí:
Cita Iniciado por efraimalef Ver Mensaje
No creo que exista confusion hablando de los gentiles, el reino tambien esta destinado para todo no judio en el mundo y no hay ninguna obligacion de que estos tengan que seguir las leyes para los judios, aqui estamos de acuerdo. (...)
Lo menciono porque quizás haya algunos que no entiendan exactamente lo que trato de significar con ésto, a lo que respondió Efram con el mensaje anterior:
Cita Iniciado por Eli_yahu Ver Mensaje
Bueno, hablando del cristianismo del primer siglo (que el islam ni viene al caso de nada de lo que aquí se habla) ... el caso tratado es de guardar la ley de Moisés y la circuncisión o no ... Te he mostrado cómo los primeros cristianos tuvieron que zanjar ese asunto pronto, cuando los gentiles comenzaron a recibir el espíritu santo. Para la persona que no estudia el NT con cuidado, el proceso de aceptación de los gentiles como parte del reino no está muy claro. Espero haber ayudado también a otros a comprender este asunto.
El asunto es que la promesa que estaba dada a los israelitas era la siguiente:

Éxo.19:3 Y Moisés subió al Dios [verdadero], y Jehová empezó a llamarlo de la montaña, diciendo: “Esto es lo que has de decir a la casa de Jacob y anunciar a los hijos de Israel: 4 ‘Ustedes mismos han visto lo que hice a los egipcios, para llevarlos a ustedes sobre alas de águilas y traerlos a mí mismo. 5 Y ahora si ustedes obedecen estrictamente mi voz y verdaderamente guardan mi pacto, entonces ciertamente llegarán a ser mi propiedad especial de entre todos los [demás] pueblos, porque toda la tierra me pertenece a mí. 6 Y ustedes mismos llegarán a ser para mí un reino de sacerdotes y una nación santa’. Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel”.

Los israelitas nunca llegaron a ser un pueblo compuesto de reyes-sacerdotes en su totalidad. Ellos perdieron ese privilegio. Entiéndase que si Israel llegaba a ser fiel a Jehová en todo sentido, en medio de una población mundial, ellos serían una nación especial, y supuestamente todos sus miembros harían el papel de reyes y sacerdotes para el reino de mundo. Entonces habrían dos pueblos: uno constituído por los reyes-sacerdotes, y los reinos externos a esa nación especial colocados bajo el gobierno de ese reino, de donde saldrían las leyes y demás.

El proposito de Jehová para con la humanidad siempre fue escoger de entre los hombres a una nación especial y hacerla santa, y convertirla en reyes, que actuaran a favor del resto de la humanidad. Cuando los israelitas mostraron infidelidad a Jehová, ese propósito se mantuvo, pero las personas que ocuparían esas posiciones cambiarían. Cuando Jesucristo comenzó a predicar el reino a los judíos, estaba seleccionando los que de entre ellos formarían parte de esa nación especial, seleccionándolos de entre todos los judíos, porque a ellos se les había dado esa promesa. Al ser rechazado por los judíos en general, la búsqueda de miembros del reino que serían a su vez sacerdotes del resto de la humanidad se extendió a las personas no-judías. Esa promesa del reino se cumple cuando todos los escogidos de entre la humanidad para ser reyes y sacerdotes sean sellados, y su selección para esa posición en ese reino sea definitiva. Esos escogidos serán llevados al cielo junto con Jesús, y la humanidad obediente serán los súbditos de ese gobierno celestial. Es la misma promesa a los judíos, pero en una nueva forma, a causa de la infidelidad de los judíos y su rechazo al Hijo de Dios.

No todos los gentiles, ni todos los judíos, son parte de esa nación de reyes y sacerdotes. De ahí este tema ... que se refiere a esos que constituyen la nación de reyes y sacerdotes a la que me refería en el comentario que coloco aquí antes. Esa nación es a lo que Jesús se refería cuando hablaba de "el reino", con Jesús como Rey principal y Sumo Sacerdote celestial, sus hermanos especiales como corregentes y subsacerdotes, y una humanidad fiel en la tierra que gozaría de los beneficios de ese reinado.