En israel Jehova tenia jueces misericordiosos para su ley.
Los hombres escogidos para ser jueces tenían que ser capacitados, dignos de confianza, temerosos de Jehová y odiar la ganancia injusta. (Éx 18:21.) Por lo general eran cabezas de familia y jefes de tribu, ancianos de la ciudad en la que servían de jueces. Los levitas, a quienes Jehová había apartado para ser instructores especiales de la Ley, también se distinguieron como jueces. (Dt 1:15.)
Se advirtió al pueblo repetidas veces que no*debía pervertir el juicio ni admitir sobornos ni ser parcial. (Éx 23:6-8; Dt 1:16,*17; 16:19; Pr 17:23; 24:23; 28:21; 29:4.) A un pobre no*se le debía favorecer solo por ser pobre, ni tampoco debía preferirse a los ricos antes que a los pobres. (Le 19:15.) Debían tenerse en cuenta los derechos del residente forastero y no*debían tratarle injustamente. Los jueces no*debían oprimirlos, ni tampoco a las viudas ni a los huérfanos por su aparente indefensión, pues Jehová era su Juez y Protector paternal. (Le 19:33,*34; Éx 22:21; 23:9; Dt 10:18; 24:17,*18; 27:19; Sl 68:5.) Por otra parte, se esperaba que los residentes forasteros respetaran la ley del país. (Le 18:26.) No*obstante, los príncipes y jueces de Israel desobedecieron estos estatutos y consejos de Jehová, lo que constituyó una de las causas por las que Dios emitió un juicio adverso sobre la nación. (Isa 1:23; Eze 22:12; 1Sa 8:3; Sl 26:10; Am 5:12.)
Puesto que los jueces tenían que ser hombres rectos que juzgasen según la ley divina, representaban a Jehová. Por lo tanto, el estar de pie delante de los jueces era como estar de pie delante de Jehová. (Dt 1:17; 19:17; Jos 7:19; 2Cr 19:6.)
https://wol.jw.org/es/wol/h/r4/lp-s
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)