Kimo, ¿qué es lo que se quitó si Jesús dijo que Él no vino a abolir la Ley y los profetas?
Preocúpese por lo que no se quitó
Eso es lo que hago continuamente, preocuparme por lo que no se quitó, por eso insisto en que para entrar al Reino hay que guardar los mandamientos que están vigentes y que Jesús mandó guardar.
Y por eso insisto en que para predicar el Reino hay que enseñar que si se quiere entar al Reino, se deben guardar los mandamientos que Jesús mandó guardar, que son los mandamientos que Jesús enseñó cuando predicó el Evangelio y son los mandamientos de la Ley que Dios había dado desde siempre y para siempre, Ley que Jesús no vino a abolir, de la cual no ha pasado ni una jota ni una tilde.
No denes ignorar que los mandatos del Antiguo Testamento que Jesús quitó y que ordenaban a los hombres esclavitud, sacrificios y hacer daño y matar a las personas, no eran más que mandatos de hombres, no eran la Ley que en verdad había dado Dios desde siempre y para siempre, por eso Jesús anuló aquellos mandatos.
Jesús, cuando predicó el Evangelio, nos reveló los misericordiosos mandamientos de la Ley que en verdad fue dada por Dios desde siempre y para siempre, Ley y mandamientos que nos dicen así:
Mateo 7:12
Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque ésta es la ley y los profetas.
Mateo 19
Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
19:18 Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio.
19:19 Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
19:20 El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta?
19:21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme.
19:22 Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
9:23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.
19:24 Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.





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