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Porque25
Repartir sus bienes entre los pobres los puede repartir cualquier persona que se quiera sentir cristiano... las religiones organizadas conocidas no mandan que los ricos entreguen todos sus bienes a los pobres...
Claro
Pero no se hacía de esa forma
se hacía de forma organizada.
Los ricos no son los únicos que deben dar
todos los cristianos debemos ayudar a nuestros hermanos
cuando hay necesidad.
No mantenerlos indefinidamente.
Por eso los TESTIGOS CRISTIANOS DE JEHOVA
están organizados para asistir cuando hay un desastre natural.
Las congregaciones se movilizan y mandan a hermanos
y hermanas a ayudar a los hermanos
Construirles casas y darles que comer y beber
Como resultado de que unos 3.000 judíos y prosélitos
llegaran a formar parte de la congregación cristiana
el día del Pentecostés, así como del continuo
incremento en el número de creyentes de entonces en adelante,
surgió entre los cristianos una situación excepcional,
que exigía poner temporalmente
los recursos económicos en un fondo común.
Esta medida tenía la finalidad de ayudar
a los que habían acudido a la fiesta desde tierras distantes,
de forma que pudiesen quedarse más tiempo
del previsto a fin de profundizar en su nueva fe.
Por lo tanto, los que tenían posesiones
las vendían
y entregaban el producto de la venta
a los apóstoles
para que se distribuyera
entre los que estaban en necesidad.
“Todos los que se hacían creyentes estaban juntos,
teniendo todas las cosas en común.”
Ahora bien, estas medidas eran totalmente voluntarias,
como se ve por la pregunta de Pedro a Ananías:
“Mientras permanecía contigo,
¿no permanecía tuyo?,
y después que fue vendido,
¿no continuaba bajo tu control?”.
(Hch 2:41-47; 4:4, 34, 35; 5:4.)
Parece ser que con el tiempo
disminuyó el alcance de estas medidas de socorro,
pero, aun así, se distribuía alimento
a las viudas necesitadas de la congregación.
Por esta causa, los cristianos judíos
de habla griega comenzaron a murmurar en contra
de los de habla hebrea
“porque a sus viudas
se las pasaba por alto en la distribución diaria”.
Con el fin de corregir esta situación,
los apóstoles recomendaron que la congregación
escogiese siete varones acreditados
“llenos de espíritu y de sabiduría”
que hiciesen la distribución de los alimentos.
Se llevó a los hombres escogidos
ante la presencia de los apóstoles,
quienes, después de haber orado,
les pusieron al cargo de esa responsabilidad.
Su trabajo incluía, seguramente,
la administración de fondos,
hacer compras
y guardar registro
de la distribución de los alimentos. (Hch 6:1-6.)
Cuando Pablo escribió su primera carta a Timoteo,
todavía existía un procedimiento
para el cuidado de las viudas,
como se desprende
de las instrucciones a Timoteo
en cuanto a quiénes podían recibir
tal apoyo económico. (1Ti 5:3-16.)
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)