Según la Biblia,
no se podía aceptar a ninguna criatura humana,
ni siquiera a los apóstoles,
para vida celestial
hasta que Jesús hubiese sido sacrificado,
hubiese ido al cielo
y abierto o ‘inaugurado’ el camino al cielo.
Dios salva a quien quiere cuando quiere, Y a Jesucristo y los apóstoles se les aparecieron Moisés y Elías que habían muerto antes que Jesús... Así que no inventes, pues Dios lo puede todo y salva a quien quiere cuando quiere...