La fuente más antigua con la que contamos es Heródoto,
historiador griego del siglo V antes de nuestra era.
En sus escritos indicó que los magos eran sacerdotes persas
dedicados a la astrología,
la interpretación de los sueños y la hechicería.
Como en aquel tiempo la religión persa era el zoroastrismo,
lo más probable es que aquellos magos
fueran sacerdotes zoroástricos.
“En el período helenístico
, mágos era un término más abarcador;
se refería a alguien
con conocimientos y poderes sobrenaturales
que en ocasiones practicaba la magia.”
(The International Standard Bible Encyclopedia.)
Varios de los primeros teólogos de la cristiandad
Como Justino Mártir, Orígenes y Tertuliano
afirmaron que los magos que visitaron a Jesús eran astrólogos.
Por ejemplo, en su libro De idololatria (Sobre la idolatría), Tertuliano escribió:
“Sabemos que existía una estrecha relación
entre la magia y la astrología.
Por tanto, los que leían las estrellas
fueron los primeros en llevarle regalos [a Jesús]”.
Esto explica por qué diversas traducciones bíblicas
vierten mágoi como “astrólogos”.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)