Porque25
Todos pecamos constantemente
solo por medio de la fe en el sacrificio de Jesus
Jehova nos perdona constantemente nuestros pecados
no dejamos de pecar.
Hebreos. 9:11-14, 22:
“Cuando Cristo vino como sumo sacerdote*
entró, no, no con la sangre de machos cabríos y de torillos,
sino con su propia sangre,
una vez para siempre en el lugar santo
y obtuvo liberación eterna para nosotros.
Porque si la sangre de machos cabríos
y de toros y las cenizas de novilla rociadas
sobre los que se han contaminado santifica
al grado de limpieza de la carne,
¿cuánto más la sangre del Cristo,
que por un espíritu eterno se ofreció
a sí mismo sin tacha a Dios, limpiará
nuestra conciencia de obras muertas
para que rindamos servicio sagrado al Dios vivo?
a menos que se derrame sangre, no se efectúa ningún perdón.”
Efesios. 1:7:
“Por medio de él [Jesucristo]
tenemos la liberación
por rescate mediante
la sangre de ése,
sí, el perdón de nuestras ofensas,
según las riquezas de su bondad inmerecida.”
Sin dilación, los discípulos ungidos de Cristo se pusieron a exhortar a la gente a escapar de la ira de Dios bautizándose en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados
léase Hechos 2:38-41.
38*Pedro les [dijo]: “Arrepiéntanse, y bautícese
cada uno de ustedes
en el nombre de Jesucristo
para perdón de sus pecados,
y recibirán la dádiva gratuita del espíritu santo.
39*Porque la promesa es para ustedes
y para sus hijos y para todos los que están lejos,
para cuantos llame a sí Jehová nuestro Dios”.
40*Y con muchas otras palabras
dio testimonio cabal y siguió exhortándolos,
diciendo: “Sálvense de esta generación torcida”.
41*Por lo tanto, los que abrazaron su palabra
de buena gana fueron bautizados,
y en aquel día unas tres mil almas fueron añadidas.
26*Porque si voluntariosamente practicamos el pecado
después de haber recibido el conocimiento
exacto de la verdad,
no queda ya sacrificio alguno por los pecados,
27*sino [que hay] cierta horrenda expectación de juicio
y [hay] un celo ardiente
que va a consumir a los que están en oposición.
Hebreos 10:26,*27
Mat. 6:14, 15
14*”Porque si perdonan a los hombres sus ofensas,
su Padre celestial también los perdonará a ustedes;
15*mientras que si no perdonan a los hombres sus ofensas,
tampoco perdonará su Padre las ofensas de ustedes.
47*En virtud de esto, te digo, los pecados de ella, por muchos que sean, son perdonados, porque amó mucho; mas al que se le perdona poco, poco ama”. 48*Entonces le dijo a ella: “Tus pecados son perdonados”. 49*Ante esto, los que estaban reclinados a la mesa con él comenzaron a decir dentro de sí: “¿Quién es este hombre que hasta perdona pecados?”. 50*Pero él dijo a la mujer: “Tu fe te ha salvado; vete en paz”.
LUCAS 7:47-50
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)