El problema es que la equivocación de los TJ viene por haber tomado como palabra de Dios todo lo escrito en las biblias católicas impuestas por los emperadores de Roma y su religión judaizante...
Las leyes judías del viejo testamento estaban sobrecargadas de preceptos de hombres que Jesucristo abolió... Y los católicos y luego los mahometanos, los protestantes y los TJ, faltando el respeto que se le debe a Jesucristo, ignoraron lo que dice el Evangelio, y lo volvieron a llamar a todo "palabra de Dios" para imponer sistemas de terror...
Desde entonces vino una gran confusión al mundo, los misericordiosos mandamientos del Evangelio se olvidaron y las religiones volvieron a imponer al mundo sistemas de terror, guerras e inquisiciones que dejaron aterrorizado al mundo...
Los católicos, protestantes y "testigos de Jehová", en sus biblias, también impusieron las cartas atribuidas a Pablo y lo llamaron a todo "palabra de Dios"... Pero estas cartas (torcidas por los indoctos judaizantes y luego por los católicos) contienen muchos preceptos contrarios a los misericordiosos mandamientos del Evangelio, que son los verdaderos mandamientos de Dios...
Jesucristo NO MANDÓ predicar los preceptos de muerte y de esclavitud del viejo testamento judío, NI MANDÓ PREDICAR las cartas atribuidas a Pablo torcidas por los indoctos... Jesucristo mandó predicar por todos los pueblos solamente el Evangelio y sus misericordiosos mandamientos:
"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado". (Marcos 16:15-16).
"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén". (Mateo 28,19-20).
"Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin". (Mateo 24,11-14).
Los cristianos verdaderos deben predicar y guardar como Ley de Dios, solo lo que nos manda el Evangelio...





Responder Citando