
Iniciado por
Teheran
Pero esos mandamientos que mencionó Jesús, Kimo, son los mandamientos de carácter moral universal. Los que siguen por igual budistas que zoroastrianos o hinduistas.
Jesús no contestó: "Observa el séptimo día y no hagas ningún trabajo". No lo incluyó en su respuesta, aunque estaba por igual en las tablas con las que Moisés descendió del Sinaí. ¿Por qué?
Se mantiene entonces la pregunta ¿Abolió Jesús mandamientos de la ley mosaica? ¿Cuáles sí o cuáles no? ¿Por qué? ¿Cómo podemos estar seguros de seguir los mandamientos correctos?
¿Cuales?
Jesús mismo responde esta interesante pregunta
MATEO 22:29-40
29 En respuesta, Jesús les dijo: “Ustedes están equivocados, porque no conocen ni las Escrituras ni el poder de Dios; 30 porque, en la resurrección, ni se casan los hombres ni se dan en matrimonio las mujeres, sino que son como los ángeles en el cielo. 31 Respecto a la resurrección de los muertos, ¿no leyeron lo que les habló Dios al decir: 32 ‘Yo soy el Dios de Abrahán y el Dios de Isaac y el Dios de Jacob’? Él es el Dios, no de los muertos, sino de los vivos”. 33 Al oír [aquello], las muchedumbres quedaron atónitas de su enseñanza.
34 Los fariseos, después de oír que había hecho callar a los saduceos, se juntaron en un grupo. 35 Y uno de ellos, versado en la Ley, preguntó, para probarlo:
36 “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”. 37 Él le dijo: “‘Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente’. 38 Este es el más grande y el primer mandamiento. 39*El segundo, semejante a él, es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’. 40 De estos dos mandamientos pende toda la Ley, y los Profetas”.
El que ama a su prójimo
no roba no mata lo le quita la mujer
no da falso testimonio
el que ama a Dios igual
Rom. 10:4: “Cristo es el fin de la Ley, para que todo el que ejerce fe tenga justicia
El guardar el sábado era parte de aquella Ley.
Dios usó a Cristo para poner fin a aquella Ley.
El tener una posición o condición de justicia ante Dios
depende de la fe en Cristo,
no de guardar un día de descanso semanal.
Gálatas 4:9-11
9 Pero ahora que han llegado a conocer a Dios, o, más bien, ahora que han llegado a ser conocidos por Dios, ¿cómo es que se vuelven de nuevo a las débiles y miserables cosas elementales y quieren servirles como esclavos otra vez? 10 Están observando escrupulosamente días y meses y sazones y años. 11 Temo por ustedes, que de algún modo me haya afanado en vano respecto a ustedes
Efesios 2:13-16.
13 Pero ahora, en unión con Cristo Jesús, ustedes los que en un tiempo estaban lejos han llegado a estar cerca por la sangre del Cristo. 14 Porque él es nuestra paz, el que hizo de los dos grupos uno solo y destruyó el muro de en medio que los separaba. 15 Por medio de su carne abolió la enemistad, la Ley de mandamientos que consistía en decretos, para crear de los dos pueblos en unión consigo mismo un solo hombre nuevo, y hacer la paz; 16 y para reconciliar plenamente con Dios a ambos pueblos en un solo cuerpo mediante el madero de tormento, porque había matado la enemistad por medio de sí mismo.
Col. 2:13-16: “[Dios] bondadosamente nos perdonó todas nuestras ofensas y borró el documento manuscrito contra nosotros, que consistía en decretos y que estaba en oposición a nosotros Por lo tanto que nadie los juzgue en el comer y beber, o respecto de una fiesta, o de una observancia de la luna nueva, o de un sábado.
Si alguien estaba bajo la Ley de Moisés y se le hallaba culpable de profanar el sábado, toda la congregación tenía que darle muerte a pedradas, según Éxodo 31:14 y Números 15:32-35. Muchos que favorecen la observación del sábado pueden alegrarse de que no estemos bajo esa Ley. Como muestra el texto aquí citado, el disfrutar de una posición aprobada ante Dios ya no exige la observancia del requisito sabático dado a Israel
Rom. 7:6, 7: “Ahora hemos sido desobligados de la Ley, porque hemos muerto a aquello por lo cual se nos tenía sujetos* ¿Qué, pues, diremos? ¿Es la Ley pecado? ¡Jamás sea cierto eso! Realmente no hubiera llegado yo a conocer el pecado si no hubiese sido por la Ley; y, por ejemplo, no hubiera conocido la codicia si la Ley no hubiese dicho: ‘No debes codiciar.’”
Aquí, inmediatamente después de escribir que los cristianos judíos habían sido “desobligados de la Ley”, ¿qué ejemplo de la Ley cita Pablo? El Décimo Mandamiento, lo cual muestra que este era parte de la Ley de la cual habían sido desobligados
2 Cor. 3:7-11: “Si el código que administra muerte y que fue grabado con letras en piedras se efectuó con una gloria, de modo que los hijos de Israel no pudieron mirar con fijeza el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, gloria que había de ser eliminada, ¿por qué no debería ser con mucha más razón con gloria la administración del espíritu?*Porque si lo que había de ser eliminado fue introducido con gloria, mucho más sería con gloria lo que permanece.”
Aquí se hace referencia al código que fue “grabado con letras en piedras” y se dice que los “hijos de Israel no pudieron mirar con fijeza el rostro de Moisés” en la ocasión en que se les dio el código. ¿Qué describe esto? Éxodo 34:1, 28-30 muestra que es la ocasión en que se dieron los Diez Mandamientos; estos fueron los mandamientos grabados en piedra. Obviamente se hallan entre lo que el texto dice aquí que “había de ser eliminado”
¿Da a entender la eliminación de la Ley de Moisés, de la cual son parte los Diez Mandamientos, que se quita toda restricción moral?
De ningún modo; muchas de las normas morales que se establecen en los Diez Mandamientos se vuelven a establecer en los libros inspirados de las Escrituras Griegas Cristianas. No obstante, no se vuelve a establecer la ley sabática. Pero, prescindiendo de lo buena que sea una ley, mientras las inclinaciones pecaminosas dominen los deseos de la persona habrá desafuero. Sin embargo, respecto al nuevo pacto, que ha reemplazado al pacto de la Ley, Hebreos 8:10 declara: “‘Porque éste es el pacto que pactaré con la casa de Israel después de aquellos días,’ dice Jehová. ‘Pondré mis leyes en su mente, y en su corazón las escribiré. Y yo llegaré a ser su Dios, y ellos mismos llegarán a ser mi pueblo’”. ¡De cuánta más eficacia son esas leyes que las grabadas en tablas de piedra!
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)