Cita Iniciado por KIMO Ver Mensaje
Los judíos de Israel debían obedecer la Ley de Moisés. (.......)

Pero a partir del Pentecostés del año 33,
los siervos de Dios ya no*estaban obligados a cumplirla (.......)
Cita Iniciado por KIMO Ver Mensaje
La ley de Moises requeria sacrificios de animales (.......)
Kimo, quieres hacer ver que ya no hay que cumplir la Ley dada por Dios a Moisés. Confundes a muchos al hacer ver que la Ley de Dios dada a Moisés quedó anulada, pues no es verdad lo que dices. Y tampoco es verdad que Dios hubiera mandado sacrificios. Es un error que enseñes eso.

Para que comprendas tus errores, lee:


Cita Iniciado por María_Laura3 Ver Mensaje
No es correcto lo que dices, pues estás contradiciendo a Jesús, que dice así:

Mateo 5:17-20
No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas..., ni una jota ni una tilde pasará de la ley...


Si los sacrificios hubieran sido ordenados por Dios alguna vez, no habrían sido anulados por Jesús, porque Jesús no vino a abrogar la Ley de Dios. Los sacrificios fueron anulados por Jesús porque no fueron en verdad ordenados por Dios, sino que eran mandatos de hombres, pues Jesús enseñó que Dios no quiere sacrificios:

Mateo 12:7
si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes

Oseas 6:6
Porque misericordia quiero, y no sacrificio

Lo que Dios había mandado desde siempre y para siempre es la misericordia. Lee:

Proverbios 3:1-4
3:1 Hijo mío, no te olvides de mi ley,
Y tu corazón guarde mis mandamientos
;
3:2 Porque largura de días y años de vida
Y paz te aumentarán.
3:3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad;
Atalas a tu cuello,
Escríbelas en la tabla de tu corazón;
3:4 Y hallarás gracia y buena opinión
Ante los ojos de Dios y de los hombres.

Las Buenas Nuevas son todo lo que Jesús enseñó cuando predicó el Evangelio. Y Jesús no sólo enseñó que vendría el reino de Jesús, sino que también enseñó los mandamientos que Él mandó guardar para entrar en la vida, que son los mandamientos que fueron fados por Dios desde siempre y para siempre, mandamientos que Jesús restableció y nos reveló cuando predicó el Evangelio.