María Laura, como expliqué antes, los sacrificios y ofrendas no pueden haber sido mandato de hombres, porque Jesús mismo le dijo al leproso que hiciera una ofrenda para confirmar su limpieza:

Marc.1:40 También vino a él un leproso, y le suplicó hasta de rodillas, diciéndole: “Si tan solo quieres, puedes limpiarme”. 41 Con esto, él se enterneció, y extendió la mano y lo tocó, y le dijo: “Quiero. Sé limpio”. 42 E inmediatamente la lepra desapareció de él, y quedó limpio. 43 Además, le dio órdenes estrictas y en seguida lo despidió, 44 y le dijo: “Mira que no digas nada a nadie; mas ve, muéstrate al sacerdote y ofrece a favor de tu limpieza las cosas que Moisés prescribió, para testimonio a ellos”.

Para los cristianos no existen este tipo de ofrendas a Dios porque el sacrificio mayor, el de Jesucristo, es suficiente por todos nuestros errores y por los del mundo entero. Así que si ponemos fe en su valor, tenemos la posibilidad de ser escuchados por Dios.

Pero en el tiempo de Israel, Jesús no se había sacrificado aun. Se les dió una regla temporal para que se sintieran limpios, aunque tuvieran que repetir los sacrificios continuamente. Esos sacrificios indicaron que hacía falta algo que nos permitiera poder relacionarnos con Dios a pesar de que ya no éramos parte de su familia obediente.

Ud debe entender el valor de esos sacrificios, lo que significaban ... y entonces entenderá que esa idea de que eran cosas de hombres no es correcta. Fué Dios quien dió la Ley a Moisés, no la inventó él mismo.

Es cierto que se abusaba de los sacrificios. Es como cuando se abusa de la confesión: un pecador que va a la iglesia católica a confesarse, sale de allí y sigue haciendo las mismas cosas. De qué vale que siga confesándose y confesándose y confesándose, si no obedece en nada, ni se esfuerza por hacerlo? Por eso Jehová dice: no quiero sacrificios sino obediencia.

Además, los momentos de los sacrificios daban la oportunidad a los israelitas de reunirse en una ceremonia sagrada a Dios y compartir entre ellos y los sacerdotes, que no tenían medio de subsistencia porque no se les dió herencia en la tierra. Ellos vivían de lo que Jehová compartía con ellos de los sacrificios; esa era su parte. Si los sacrificios no hubieran existido, los sacerdotes levitas hubieran tenido que mendigar por comida. Cómo cree que un sacerdote de Jehová tenga que mendigar para tener sustento? Jehová no permitiría tal cosa.