Excelentes, posts, Eli.

En verdad, Jesús de Nazareth vino para guiarnos a la adoración del Único Dios, no para reclamar adoración para sí mismo.

Sólo quiero resaltar algo: Aunque Jesús, el hombre, no reclamó para sí mismo adoración de ninguna clase, sí indicó claramente que, en la práctica, para el hombre cotidiano, que no puede ni podrá jamás comprender a Dios ni visualizarlo ni imaginarlo, concentrar la Fe en Jesús (es decir, en su Palabra, en su Mensaje Divino, en su Misión Divina) es correcto.

"Quien me ha visto a mí, a visto al Padre".
"Mis Palabras son Espíritu y Son Vida"


Tal como he explicado en la métafora del videochat por Skype, quien ama, obedece y honra a Jesús, ama, obedece y honra a quien lo Envió (YHVH).

Por lo tanto, no juzguemos duramente, querido Eli, Kimo y demás amigos testigos, a quienes adoran a Jesucristo. Mientras nuestros amigos evangélicos adoren a esa Plenitud de la Divinidad que habitó en Él y habló a través de Él, ese Logos o Verbo coeterno con Dios, hacen lo correcto.