Asi es pero esto no fue lo que mando a predicar Jesus
el mando a predicar el evangelio del reino

No a que si los cristianos debían
obedecer la ley de Moisés o no.

Pero habiendo dicho esto,
fue necesario que el cuerpo gobernante
decidiera si los gentiles que entraban
a raudales en la organización de Dios
tenían o no
que guardar la Ley de Moisés y circuncidarse
(15:1-5).

Ciertos hombres de Judea
ya habían viajado a Antioquía de Siria
y se habían puesto a enseñar
a los gentiles creyentes
de aquel lugar
que a menos que se*circuncidaran
no podían ser salvos.

Por consiguiente, Pablo, Bernabé y otros
fueron enviados a los apóstoles y ancianos de Jerusalén.

Aun allí, creyentes
que habían sido fariseos
de mentalidad legalista
insistieron en que los gentiles
tenían que circuncidarse y observar la Ley.

Se celebró una reunión
para determinar cuál era la voluntad de Dios
(15:6-11).

Es cierto que hubo disputas,
pero no hubo contienda
a medida que hombres de convicciones firmes se expresaron

Entonces Pedro dijo:
‘Dios hizo la selección de que,
por mi boca, gentiles [como Cornelio]
oyeran las buenas nuevas y creyeran.
Dio testimonio dándoles espíritu santo
y no hizo ninguna distinción entre nosotros y ellos.
[Hechos 10:44-47.]
Entonces, ¿por qué están ustedes
poniendo a Dios a prueba,
imponiendo sobre el cuello de ellos un yugo
[la obligación de guardar la Ley]
que ni nosotros ni nuestros antepasados pudieron cargar?
Nosotros [los judíos según la carne]
confiamos en ser salvados
mediante la bondad inmerecida del Señor Jesús
tal como esas personas’.


El que Dios hubiera aceptado a gentiles incircuncisos
mostraba que la circuncisión y el guardar la Ley no se requerían para la salvación. (Gálatas 5:1.)