Querido Efraim
Creo que la mayoría de los foristas creemos que la Torah es divina.
Sin embargo, te confieso que yo soy muy escéptico cuando leo que se presenta como evidencia de inspiración divina un supuesto conocimiento científico que no podía haberse conocido en esa época.
Aunque es perfectamente posible que todos los ejemplos que presentas sean válidos, habrá que tener siempre presente que nuestra fe en Dios y en la Torah se basa en su poder para cambiar al individuo y la sociedad, y no tanto en que prediga el número de estrellas o si en el octavo día aumentan los niveles de vitamina K.
Algunos musulmanes afirman que el Corán predijo muchas cosas que la ciencia después demostraría y puedes encontrar ejemplos en Internet, por ejemplo
aquí.
Pero también otros han usado, por ejemplo, documentos de civilizaciones sumerias, egipcias o mesoamericanas para sostener hipótesis descabelladas como que solo seres extraterrestres podrían haber enseñado a esas civilizaciones conocimientos que la ciencia descubriría muchos siglos después.
En otros casos las Escrituras han sido usadas para negar un descubrimiento científico, como el caso de Galileo.
Si la Escritura dice que Josué pidió al sol que se detuviera, es porque el sol es el que se mueve alrededor de la Tierra y no al revés, decían los inquisidores.
Los adventistas del séptimo día siguen creyendo que el universo, o al menos este planeta, se formó en seis días literales de 24 horas porque así lo afirma el Génesis.
Yo prefiero pensar, como dice Bahaullah y Abdul Bahá, que la religión y la ciencia son las dos alas de esa ave que es la humanidad. Dos formas de obtener conocimiento de la Ultima Realidad, o sea, de Dios. Necesitamos ambas alas, y las necesitamos batiendo sincronizadamente pero cada una en su campo. Ni la religión debe usarse para dar validez a la ciencia, ni viceversa.