Cita Iniciado por efraimalef Ver Mensaje
Bueno digamos que admito lo que dices, total, los evangelios que mas se parecen son los de Mateo y Marcos, aunque, segun tengo entendido, lo que sucedio fue que Mateo escribio su evangelio basandose en el evangelio de Marcos, que fue el primer evangelio que se escribio. Queda la pregunta de como metes las versiones de Lucas y Juan en esos hechos? Sabes que hemos mencionado, hasta aqui, un angel, y tres mujeres, entonces como, explicas la cantidad de mujeres que menciona Lucas, (creo que habla de al menos cinco) y los dos angeles que hay en la tumba, no entra con las otras versiones. Y sobretodo, pasando a lo que narra Juan, como logras encajar el hecho, (como tu mismo lo citas en Mateo), de que la Magdalena vino al amanecer, mientras que este evangelista narra que llego, y lo dice muy claro, cuando estaba oscuro?
Para mí, la explicación más sencilla (si es que existen explicaciones sencillas) es que los evangelistas, que escribieron esto muchos años después de los episodios que describen, no están preocupados por una narración exacta de hechos literales, sino trasmitiendo una visión alegórica, simbólica, con el fin de asentar que la Causa de Jesús no está muerta sino vive.

No es que Magdalena haya visto o hecho esto o aquello, sino que Magdalena se convirtió. No es que el jardinero haya sido Cristo, sino que el jardinero les dijo algo que les convenció del Cristo.
No es que hayan sido dos ángeles alados fantasmagóricos en la tumba, sino dos discípulos (no necesariamente de los doce) que habían sido transformados por el mensaje de Cristo.
No es que el acompañante camino a Emaús fuera un Jesús disfrazado, sino una persona que les recordó y explicó las Palabras de Jesús de tal forma que finalmente "lo reconocieron", es decir, entendieron finalmente lo que significaba.
No es que Tomás metiera su mano en una herida abierta en el cuerpo literal de Cristo, sino que examinó por sí mismo, en forma independiente y usando su razón, el testimonio del que los otros discípulos querían convencerle.
No es que Cristo levitara por la atmósfera al despirse de sus discípulos hasta que una nube lo ocultara.
Es que los discípulos finalmente aceptaron la pérdida de su Maestro y lo dejaron partir, psicológicamente, pero dándose cuenta que su Mensaje los acompañaría siempre.