Los cristianos deben ser ejemplos
personas pacificas

Jesus no enseño a rebelarse contra el gobierno
el obedecio las leyes
dijo den a cesar las cosas de cesar y a Dios
las cosas de Dios

Los cristianos obedecen las leyes
siempre que no contradigan
la ley del cristo

Por ejemplo Jesus manda a predicar el reino
por toda la tierra

Es un mandato de Jesus

¿que psas cuando un gobierno
prohibe esta obra de predicacion publica?

BUENO ¿que hicieron los dicipulos de Jesus
cuando paso eso en su tiempo?

Los apóstoles eran ciudadanos respetuosos de la ley y normalmente no*desobedecerían una orden judicial. Sin embargo, ningún ser humano, por poderoso que sea, tiene la autoridad de ordenar a otro que desobedezca un mandato divino. Jehová es “el Altísimo sobre toda la tierra”

Además de ser “el Juez de toda la tierra”, es también el Legislador Supremo y el Rey de la eternidad. Toda orden judicial que se oponga a uno de sus mandatos no*tiene ninguna validez a sus ojos


El que los apóstoles se mantuvieran en su resolución de seguir predicando enfureció a los principales sacerdotes. Ciertos miembros del clero judío —como Caifás— pertenecían a los saduceos, quienes no*creían en la resurrección


Sin embargo, los apóstoles seguían insistiendo en que Jesús había resucitado de entre los muertos. Por otro lado, algunos de los principales sacerdotes habían hecho lo imposible por ganarse el favor del gobierno romano. Durante el juicio de Jesús, cuando se les brindó la oportunidad de aceptarlo como su rey, clamaron: “No*tenemos más rey que César


Los apóstoles no*solo afirmaban que Jesús había resucitado: también enseñaban que, aparte de*él, “no hay otro nombre debajo del cielo que se haya dado entre los hombres mediante el cual tengamos que ser salvos”

Las autoridades religiosas temían que si el pueblo empezaba a ver al resucitado Jesús como su Líder, los romanos vendrían y los jefes judíos perderían tanto ‘su lugar como su nación


No*obstante, los acontecimientos dieron un giro inesperado. Gamaliel, un maestro de la Ley, se levantó y aconsejó sabiamente a sus colegas que no*actuaran de manera apresurada: “Si este proyecto o esta obra proviene de hombres, será derribada —dijo—; pero si proviene de Dios, no*podrán derribarlos”; a lo que añadió con autoridad: “De otro modo, quizás se les halle a ustedes luchadores realmente contra Dios”


Por sorprendente que parezca, el tribunal aceptó el consejo de Gamaliel. “Mandando llamar a los apóstoles, los fustigaron, y les ordenaron que dejaran de hablar sobre la base del nombre de Jesús, y los dejaron ir.” Lejos de acobardarse, los apóstoles estaban resueltos a obedecer la orden angelical de predicar. Por eso, cuando los soltaron, “todos los días en el templo, y de casa en casa, continua[ron] sin cesar enseñando y declarando las buenas nuevas acerca del Cristo, Jesús”


Jehová bendijo su labor. ¿Hasta qué punto? “La palabra de Dios siguió creciendo, y el número de los discípulos siguió multiplicándose muchísimo en Jerusalén.” De hecho, “una gran muchedumbre de sacerdotes empezó a ser obediente a la fe” (Hechos 6:7). Aquello tuvo que ser un golpe tremendo para los principales sacerdotes. Las pruebas eran cada vez mayores: la obra de los apóstoles realmente venía de Dios.


Al igual que en el siglo primero, hoy no*faltan ‘luchadores contra Dios’. Por ejemplo, cuando los testigos de Jehová de Alemania no*quisieron reconocer a Adolf Hitler como su Führer (caudillo), este juró exterminarlos.
Su*eficiente maquinaria de la muerte parecía ideal para lograrlo.

Es*verdad que los nazis arrestaron a miles de Testigos y los enviaron a campos de concentración, y a otros los mataron. Con todo, no*pudieron quebrantar su resolución de adorar únicamente a Dios, ni*pudieron eliminar a los siervos de Dios como colectividad. La*obra de aquellos cristianos era de origen divino, no*humano, y la obra de Dios no*se puede derribar. Sesenta años después, los fieles sobrevivientes de los campos de concentración nazis aún sirven a Jehová ‘con todo el corazón, alma y mente’, mientras que de Hitler y su partido nazi sólo se conserva el recuerdo de sus atrocidades