
Iniciado por
MihaeI
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Si entiendes los demás pasajes y todo lo que dice la Biblia acerca del espíritu santo, podrás entender las cosas aisladas que estás entresacando para creer que es una persona.
Que los demonios entren en las personas no es comparable con que una persona sea llenada del espíritu de Dios. Los demonios son entes que toman el control total de los cuerpos que poseen, el espíritu santo, como no es una persona sino una fuerza o poder, permite que las personas en toda plenitud de conciencia tomen decisiones por sí mismos y actúen con pleno raciocinio.
Mi ejemplo de la fiebre sí tiene que ver: Jesús reprendió la fiebre, habló con ella como si fuese una persona, pero no lo es ... a no ser que me digas que sí lo es también. Igual, el espíritu de Dios puede ser personificado ... especialmente porque conlleva mensajes e ideas divinas; es como un portador de información y de poder.
Otra vez, lee:
Juan 16:12 ”Tengo muchas cosas que decirles todavía, pero no las pueden soportar ahora. 13 Sin embargo, cuando llegue aquel, el espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propio impulso, sino que hablará las cosas que oye, y les declarará las cosas que vienen. 14 Aquel me glorificará, porque recibirá de lo que es mío y se lo declarará a ustedes. 15 Todas las cosas que el Padre tiene son mías. Por eso dije que él recibe de lo mío y se [lo] declara a ustedes. 16 Dentro de poco no me contemplarán más, y, otra vez, dentro de poco me verán”.
Si Jesús no hubiera ascendido y recibido el espíritu de Dios desde su Padre, no hubiera podido trasmitirlo a sus discípulos en la tierra. Eso es inaplicable totalmente si el espíritu de Dios fuera una persona independiente.
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.