
Iniciado por
Lupus
Así es Porque, nosotros los ateos tenemos esa "creencia".
Desde pequeños nuestros padres se obsesionaron en que creyéramos que Dios no existe y eso nos fue inculcado tanto por nuestros padres como familiares y amigos. Por lo tanto jamás hemos dudado.
Todos los domingos nos llevaban a reuniones donde nos hablaban de todas las cosas que Dios no podría hacer si existiese. Y todos las creíamos.
Y allí reptíamos y repetíamos nuestras oraciones: "no creo en dios, no creo que haya creado ni el cielo ni la tierra, ni tampoco en Jesucristo...ni en nada que se les parezca"
Cada vez que cometíamos un acto bondadoso nos castigaban haciéndonos acordar que la bondad y el amor son malos y teníamos que repetir hasta el cansancio las consabidas oraciones para que escarmentáramos.
También nos advertían sobre lo peligroso que era juntarse con los no-creyentes en la no-existencia de D".