Ninguno de estos textos dice que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo sean coiguales o coeternos o que todos sean Dios.
La prueba bíblica que ya se ha presentado arguye en contra de leer tales pensamientos en estos textos.
Ninguno de estos textos dice que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo sean coiguales o coeternos o que todos sean Dios.
La prueba bíblica que ya se ha presentado arguye en contra de leer tales pensamientos en estos textos.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)