Y qué bueno porque mira nomás cuántas veces metimos la pata, ahora somos mejores, a veces pasa.
A veces pasa que yo tengo que mejorar mucho aún, tener más paciencia, meter menos la gamba...
Bueh. Pero si los que estamos aquí, somos todos perfectísimos!
«Thou wilt keep him in perfect peace, whose mind is stayed on thee: because he trusteth in thee». – Isaiah 26:3