
Iniciado por
María_Laura3
Dios no ordenó a los hombres hacer daño ni matar a las personas, ni que cometieran genocidios, porque Dios mandó a los hombres, desde siempre y para siempre, no matarás. Es eso lo que se está diciendo y que se ve que tú no has entendido.
Jesús, que es Dios mismo que se hizo carne, no quiere, ni nunca quiso, que los hombres hagan daño ni maten a las personas, igual que Él, con su Ejemplo, no hizo daño ni mató a nadie, ni siquiera a los que estaban contra Él y le hicieron tanto daño cuando le crucificaron.
Y ciertos desastres que algunas veces vinieron sobre la tierra los sufrieron los malvados porque se separaron de Dios y no quisieron su protección, como les sucedió a los malvados que no quisieron escuchar a Noé y se burlaban de él cuando construía el arca para protegerse él y su familia del diluvio que Dios le había avisado que vendría sobre la tierra. Pero aquellos que no se separaron de Dios, sino que permanecieron a su lado y le escucharon y obedecieron, tuvieron la protección de Dios y fueron librados de los desastres, como Noé y su familia cuando entraron en el arca y como ocurrirá cuando venga Jesús y venga el desastre del fin y sean rescatados aquellos que sean fieles a Jesús (a la midericordia que Jesús quiere y que mandó a sus hijos) :
Mateo 24:37
Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.
24:38 Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,
24:39 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.
24:40 Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.
24:41 Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.
24:42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.
En el Antiguo Testamento hay escritos muchos mandatos que ordenaban a los hombres hacer daño y matar a las personas, pero esos mandatos son contrarios a los mandamientos que Jesucristo nos enseñó cuando predicó el Evangelio y que son los mandamientos que en verdad fueron dados por Dios desde siempre y para siempre.
Dios no aprobó ni mandó que los hombres hicieran matanzas de hombres, mujeres y niños, porque lo que Dios mandó y aprobó es lo que Jesús nos enseñó cuando predicó el evangelio, porque Jesús nos enseñó lo que Dios quiere y lo que mandó desde siempre y para siempre: que los hombres tuvieran misericordia con todos y no hicieran daño ni mataran a las personas.