Eso que aparece por las noches, debe ser el Horla, como decía Guy de Maupassant.

Hay que poner harina al rededor de la cama, para a la mañana siguiente observar las pisadas del que nos ronda, jojo.

¡Oh! Yo no creo en estas cosas, pero he escuchado tantos murmullos, he visto tantas sombras, que queda uno pensativo.