Cita Iniciado por JNisi7 Ver Mensaje
(...) Dijiste: Este poder cumplió su cometido cuando quedó demostrado el respaldo del espíritu en los verdaderos cristianos. Una pregunta... Donde dice que este poder cumplio su cometido?
El espíritu santo derramado en el primer siglo tenía el propósito de demostrar quiénes estaban respaldados por Jesús resucitado. Es por eso que hacían los milagros especiales que hacían ... incluso resucitar muertos y curar ciegos de nacimiento.

También tenía el propósito de expandir las verdades del Reino por todo el imperio, que era grande. Las obras milagrosas dieron una idea del poder del Reino de Cristo que ejercería a mayor escala en el futuro. Eso quedó claro para los cristianos, y hoy está claro para quienes confiamos en ese poder.

También inspiró escritos que han perdurado hasta nuestros días para poder conocer todas estas verdades relacionadas con las buenas nuevas predicadas en aquel tiempo, y tener una mejor idea acerca de Dios, su Hijo y sus propósitos.

Esas funciones fueron cumplidas completamente a través de la actividad intensa de predicación que los ungidos del primer siglo realizaron.

La prueba de que esa misión fue cumplida, es que los cristianos posteriores a los apóstoles ya no tenían esos poderes. En tiempos de Israel también se ungía con espíritu a determinadas personas: Sumo Sacerdote, profetas y hasta a reyes ... En ese tiempo las funciones del espíritu en algunos hombres fueron otras similares o diferentes. Hubo un tiempo en que el espíritu santo se apartó o actuó de manera muy discreta: entre el profeta Malaquías y la predicación de Juan el Bautista.

Eso no quiere decir que el espíritu de Dios no se siga dando a los siervos del Dios verdadero, o que en nuestros tiempos no haya ungidos. Pero los ungidos de nuestros tiempos tienen otros trabajos que hacer, como la comprensión de las verdades inspiradas que fueron escritas, la predicación de las buenas nuevas en la actualidad y el manejo de la organización de Dios. Hoy los milagros ya no son prueba identificatoria del verdadero pueblo de Dios, pues el Diablo ha dado poderes a sus servidores que pueden confundir a los que se guían por este tipo de señales.

El espíritu santo es una fuerza que viene de Dios y ahora de Cristo en los cielos a su congregación de hermanos. Las funciones que el espíritu santo hace, varían de persona a persona precisamente porque es una fuerza, y del mismo modo que la energía en una radio no hace lo mismo que en una TV, así cada persona que recibía el espíritu tenía diferentes aptitudes milagrosas según para lo que podía servir en el propósito divino.