Enrique Anderson Imbert es un estudioso de temas literarios. Es profesor de Literatura Hispanoamericana, de la Universidad de Harvard. Destaca principalmente por sus "microcuentos" y algún que otro ensayo.
En lo que se refiere a las diferencias entre cuento y novela, destaca:
La novela encierra muchos sucesos heterogéneos. El cuento por el contrario, destaca una sola unidad.
La novela cuenta con numerosísimos personajes. El cuento, basta con uno solo
La novela puede encerrar varias historias en una sola. El cuento tiene una peripecia única
La novela cuida a los personajes. Hace que nos interesemos por la psicología del personaje. Pondría como ejemplo a Honorato de Balzac. Lo que siente el usurero, cuando en su lecho de muerte le dan a besar la cruz. Parece ser arrepentimiento y búsqueda perdón de Dios. Lo que en realidad hace es sopesarla para calcular su valor económico. El cuento tiene en el personaje solo un estudio de la situación en que se ha metido.
La novela da lugar a que a veces a que el personaje se rebele contra el narrador. En el cuento donde rara vez sucede este caso, de serlo seria motivo de la trama, no de la psicología del personaje
Hay otras pequeñas diferencias de menor envergadura. Lo que si se ha dicho es que "la novela es poderosa luz y el cuento destello".
El relato describe un suceso o hecho mítico o real.
Existe una interrelación entre las Artes, la Historia y la Filosofía. Ejemplo es que tras la Primera Guerra Mundial hay una gran crisis económica. Viene acompañada por un cambio de valores (Sirva de ejemplo el acceso de las masas al poder. Tema tan querido por Ortega) entre el mundo que ha acabado y el que nace. S reniega de la Filosofía que no ha conducido a nada. Solo ha conducido a "un callejón sin salida" y se desemboca en el Existencialismo. Es cuando se lanza el grito: ¡Lo importante es que yo estoy aquí!
Nace entre otras cosas, nuevas maneras de escribir. Ernest Hemingway lo hace en forma de dialogo abordando directamente el asunto. Os aconsejo busquéis en internet LOS ASESINOS. Observareis que aunque la acción se presupone en los años de la Gran Depresión, nada indica que sea asi. Este autor también sustituye las comas por la conjunción "y"