Otra cosa que caracteriza a los testigos como un pueblo especial en su servicio a Dios es el conocimiento abundante que tiene de la Palabra de Dios.

Debería ser inconcebible que un cristiano no conociera las palabras de Jesús cuando se le citan de la Biblia. Pero por muy extraño que parezca, casi ningún cristiano sabe que Jesús mencionó a su Dios 4 veces en Revelación 3:12.

Los testigos de Jehová han sido instruídos por décadas y décadas a estudiar la Biblia. En contraste, son muy pocos los religiosos que pueden sentarse con un testigo y defender sus creencias de manera pacífica sin que el testigo pueda demostrarle por qué está entendiendo mal uno o dos textos que le explicaron incorrectamente. El testigo no solo le dice que su entendimiento es incorrecto, sino que razona con la persona a partir de 10 o más citas bíblicas, y leídas de la propia versión de la Biblia del que conversa con él.

Los testigos de Jehová no acaparamos ese conocimiento para nosotros. Vamos por el mundo, de casa en casa, compartiéndolo, para que las personas honestas que buscan a Dios, puedan entender Su Palabra sin engaños. Estos cursos son gratis.

Las religiones se asombran del éxito de la obra de los testigos, pero en vez de tratar de imitarnos nos tratan de estorbar y hacer mala propaganda. Ese fue el mismo proceder de Caín, que mató a su hermano porque su ofrenda a Dios Le fue de mejor agrado.