Cita Iniciado por KIMO Ver Mensaje
No se trata de que los cumpleaños sean del diablo, pero por ejemplo el mas importante día de natalicio no se nos da la fecha,
El día en el que nació nuestro salvador Jesús no se nos da. ¿Porque sera?

Seguro que si fuera importante se nos daría, si Dios quisiera que lo celebremos nos habría dado el día.

Se nos manda a conmemorar su muerte, y se nos da el día para que podamos hacerlo.

No era costumbre de los cristianos primitivos celebrar esta fiesta, y queremos acercarnos y parecernos lo mas posible a ellos, deseamos imitar su ejemplo.

La Biblia hace referencia a solo dos de tales celebraciones
y no se presentan bajo un aspecto favorable las celebraciones de cumpleaños que se mencionan en la Biblia.

Gén. 40:20-22: “Ahora bien, al tercer día resultó que era el cumpleaños de Faraón, y él procedió a hacer un banquete Por consiguiente, volvió al jefe de los coperos a su puesto de copero Pero al jefe de los panaderos lo colgó.”

Mat. 14:6-10: “Cuando se celebraba el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó en la función, y tanto agradó a Herodes que él prometió con juramento darle cualquier cosa que pidiese. Entonces ella, aleccionada de antemano por su madre, dijo: ‘Dame aquí en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista.’ [Él] envió e hizo decapitar a Juan en la prisión.”

Todo lo que está registrado en la Biblia cumple algún propósito.
Los testigos de Jehová toman nota del hecho de que la Palabra de Dios presenta un informe desfavorable sobre las celebraciones de cumpleaños y, por lo tanto, las evitan.

Y de vuelta al punto de partida:

Los cumpleaños no son del Diablo. Los lindos gestos entre los familiares y amigos no son malos. Pero...


No debemos festejarlos porque a alguien en la Watchtower se le ocurrió que era tan raro que no se diese el día preciso en que Cristo nació, que eso sólo podía significar que Dios quería prohibir que se festejara su nacimiento.

Y que en vista que los únicos cumpleaños mencionados en la Biblia fueran de extranjeros, y para colmo, decorados con sendos crímenes, sólo se podía entender que Dios tendría por igualmente paganos y criminales a todo el que los celebre.

Todo eso, no importando, que los cumpleaños en sí no son diabólicos, ni ninguno de los lindos gestos de amor entre las personas que en ellos se manifiestan.

Menos mal los Testigos de Jehová tienen bien claro que son falibles y que sus interpretaciones no siempre están exentas de errores humanos.

Seguramente algún día se darán cuenta de que si algo no es diabólico, y por si fuera poco, es algo colmado de genuino amor, no podría estar, prohibido por Dios.