La palabra "dios" ha tenido muchas formas de entenderse durante toda la historia humana. Para los "paganos", o personas de las múltiples de religiones antiguas de las naciones que se originaron desde el principio, había muchos dioses. Solía pensarse incluso que había Uno de entre todos ellos que era superior a todos los demás, al que muchas veces se describía como el Padre del resto de los dioses. Sin embargo había otras creencias, donde dios era un conjunto de varios seres con distintos poderes, o a veces hasta que dios era un solo ser muy poderoso que se "multifaceteaba" en diferentes personalidades según el poder bueno o malo que quería ejercer, y a cada poder o faceta se le nombraba con un nombre diferente, como si fuera una de las personalidades de ese dios.

No obstante a todas estas formas (y más), que habían de entender a Dios, para quienes creemos en la Biblia, existe desde el principio una sola forma de comprender a Dios. Teniendo en cuenta que "persona" es un ser individual con personalidad propia (no necesariamente humana), Dios es una sola persona, y es el Originador de todo cuanto existió después de Él. Es la Causa primera, una causa inteligente, de todo lo que surgió en un "espacio" (si podemos llamarlo así para poder tener una idea de lo que hablo), donde esta inteligencia magnífica constituía el todo. No era una inteligencia dividida en dos o tres personas, sino Una sola persona, eterna, inmortal, infinita. Fue la Fuente consciente de lo que surgió después, y estaba solo hasta que decidió comenzar a hacer surgir cosas, considerándolas y creándolas.

Al momento que fuese, hace millones de años, por decisión propia creó a un ser primero, que le acompañó en el resto del devenir de los tiempos. Fué Su primer Hijo. Fue una relación especial que la Biblia describe de la siguiente manera:

Pro.8:22 ”Jehová mismo me produjo como el principio de su camino, el más temprano de sus logros de mucho tiempo atrás. 23 Desde tiempo indefinido fui instalada, desde el comienzo, desde tiempos anteriores a la tierra."

Ese Hijo era un ser espiritual, a semejanza de Dios, y fue el nexo entre Dios, su Creador, y el resto de las creaciones que surgieron después. Por esta razón vale la pena analizar un modo diferente de analizar la palabra "dios" ... el modo en que los judíos llegaron a entenderlo. Después de crear a Su primer Hijo, una persona diferente e individual, Dios creó por medio de este a otras criaturas espirituales ... millones de ellas. Y estas criaturas formaron parte de la gran familia de Dios, seres inteligentes individuales a quienes se dió poderes especiales, para que cuidaran la parte de la creación que sería el sustento del mundo material, un mundo diferente a la existencia propia de estas criaturas: estrellas, galaxias, cúmulos de galaxias, etc. No existíamos aun nosotros como criaturas cuando todo este Universo magnífico fue creado, pero ya existía todo una familia de Dios, sus hijos, que habitaban esos mundos, los cuidaban.

Los judíos sabían que esos hijos de Dios existían y que tenían poderes superiores a los que los humanos podamos poseer. La Biblia llama a una clase de llos como ángeles, pero también habla de serafines, querubines y de por lo menos un Arcángel. Debido a que esos seres son superiores a los humanos en su forma de existencia (que es invisible a nuestra vista) y por su poder, el cual ejercen en una parte de la realidad a la que no podemos acceder por medios propios, los judíos los llamaban en hebreo "elohím", y así se hace constar en la Biblia. La traducción se ha dado a esa palabra es "dios"; de hecho, la palabra TAMBIÉN aplica a Dios, pues es una palabra que envuelve invisibilidad y poder superior al humano. Por tanto, los judíos aplicaban la palabra "dios" incluso a ángeles y demás. SIN EMBRAGO, para los judíos había un Dios de dioses, uno que era único y que consideraban el Creador de todos los demás, y por lógica, muy superior a ellos; el único a quien se debía rendir servicio sagrado.

En este comentario hablo un poco sobre el significado de la palabra "dios" y cómo debemos entender en realidad el concepto, para poder entender el porqué debemos considerar muy seriamente cómo concebimos a Dios.

Continúo con el hilo en los siguientes comentarios.