Ese fue el primer matrimonio

el que Jehova mismo formo

Y su esposo amaba a su esposa.

Bajo la ley de Moisés, el adulterio se castigaba con severidad. Ambos recibían la pena de muerte: “En caso de que se halle a un hombre acostado con una mujer poseída por un dueño, ambos entonces tienen que morir juntos”. Esto aplicaba incluso a la mujer que tenía relaciones con un hombre que no*fuera aquel con quien estaba debidamente comprometida. (Dt 22:22-24.)


Como puede usted ver
no solo la mujer