-
No hay nada en las Escrituras que justifique a un cristiano divorciarse de su cónyuge por ser este incapaz de pagar el débito conyugal, haber perdido su sano juicio o contraído una enfermedad incurable o repulsiva. El espíritu de amor, que es propio de los cristianos, induce, no*al divorcio, sino a tratar con conmiseración a ese cónyuge. (Ef 5:28-31.)
Tampoco otorga la Biblia al cristiano el derecho de divorciarse de su cónyuge por ser de diferente religión; muestra, más bien, que si permanecen juntos, el cónyuge cristiano puede atraer al incrédulo a la fe verdadera. (1Co 7:12-16; 1Pe 3:1-7.)
Normas de Publicación
- No puedes crear nuevos temas
- No puedes responder mensajes
- No puedes subir archivos adjuntos
- No puedes editar tus mensajes
-
Reglas del Foro