Comparto este magnífico texto. Trata sobre la degeneración oclocrática que sufre la democracia cuando ésta se ejerce en sociedades culturalmente débiles. Es un hecho que la democracia, en sociedades subdesarrolladas, no es más que un tiro por la culata. Desde siempre he opinado que lo que estructura y fortalece a un régimen democrático, es la educación. Lo que hace que un país salga del subdesarrollo y avance al primer mundo, es la educación. Una sociedad inculta no sabe lo que le conviene, pues se deja abrazar por demagogos; se deja obnubilar por falsos profetas, compra irreflexivamente toda clase de esperanzas.