¿Permitía la Ley de Dios la venganza?

La expresión bíblica “ojo por ojo, diente por diente”, que hallamos en Éxodo 21:24, ha provocado muchas discusiones. Para algunas personas, estas palabras demuestran claramente que la venganza cuenta con el apoyo de Dios. Pero esta opinión choca con el siguiente mandamiento divino: “No debes tomar venganza ni tener rencor contra los hijos de tu pueblo” (Levítico 19:18). Entonces, ¿qué significan las palabras de Éxodo?

Éxodo 21:22 presenta una situación en la que dos hombres están peleando y uno de ellos golpea a una mujer embarazada y le provoca el parto. Si la madre y el bebé sobrevivían, al esposo no*se le permitía desquitarse. Más bien, al culpable tenía que “imponérsele el pago de daños conforme a lo que le [impusiera] el dueño de la mujer; y él [tenía] que darlo por medio de los jueces”. Es decir, los jueces harían que el hombre pagara una multa al esposo. Si la mujer o el niño morían, entonces los jueces se encargarían de que se ejecutara al responsable.

En este caso era el tribunal y no la víctima el que aplicaba la regla de “alma por alma, ojo por ojo, diente por diente” (Éxodo 21:23, 24). Esta regla les recordaba a los jueces que el castigo no debía ser ni demasiado blando ni excesivo. El biblista Richard Elliott Friedman declaró: “Al parecer, el principio básico era que el castigo debía corresponder a la gravedad del delito y no superarlo”.

Entonces, ¿de dónde salió la idea de que la Ley de Dios permitía la venganza? Son interesantes las palabras de Jesús que leemos en Mateo 5:38, 39: “Oyeron ustedes que se dijo: ‘Ojo por ojo y diente por diente’. Sin embargo, yo les digo: No resistan al que es inicuo; antes bien, al que te dé una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele también la otra”. Parece que algunos maestros religiosos de los días de Jesús habían incluido la llamada ley del talión, o del ojo por ojo, en su tradición oral. Y así autorizaron la venganza personal. En*cambio, Jesús mostró con claridad que estas enseñanzas no se basaban en la Ley que Dios les dio a los israelitas.