¡No me digas!
A mí se me hace que no. Mira que jamás en toda mi vida he visto semejante grado de fanatismo e incultura como aquél adolecido por los fieles devotos del marxismo.
Si para éstos, Marx es como 'dios padre', y los maniáticos que han aplicado sus tonterías son sus 'hijos', los 'mesías'.
Como decía mi ancestral 'enemigo', 'poco a poco se desenmasacaran'; con el paso de los días exhiben su verdadero elemento. Será que debo revivir su hilo estrella: 'Lo que los ateos esconden'.![]()





