Cita Iniciado por María_Laura3 Ver Mensaje
Kimo, se ve que no entiendes lo que es el Nuevo Pacto, pues la Ley que en verdad fue dada desde el principio no fue quitada por Dios en ningún momento, sino que sigue vigente porque fue dada para siempre. El Nuevo Pacto que Dios haría con su pueblo no es para anular la Ley que en verdad fue dada por Dios al pueblo en el tiempo de Moisés, sino que Dios haría ese Nuevo Pacto para grabar en el corazón y en la mente de sus hijos la Ley que Él había dado verdaderamente a su pueblo.

Míralo tú mismo en las palabras del profeta Jeremías:

Jeremías 31:31
He aquí que vienen días, dice Yavé, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.
31:32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Yavé.
31:33 Pero
este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Yavé: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.


¿Lo ves? Dios daría su ley en la mente de sus hijos y la escribiría en su corazón, NO LA QUITARÍA como tú crees. Y esta Ley son los mandamientos que Jesús nos enseñó cuando predicó el Evangelio, y siguen vigentes porque Jesús no vino a anular los mandamientos que fueron dados al pueblo desde antiguo.

Jesús nos reveló los mandamientos que en verdad habían sido dados al pueblo en el tiempo de Moisés, y nos los reveló porque el pueblo ya no conocía los verdaderos mandamientos de Dios porque la ley de Dios fue cambiada por los escribas, como nos avisó el profeta Jeremías en Jeremías 8:8 y otros profetas. Por eso el Pacto de Dios había sido invalidado ("
porque ellos invalidaron mi pacto"). Y por eso Jesús nos volvió a enseñar los verdaderos mandamientos de Dios, que son los que Jesús nos enseñó cuando predicó el Evangelio y que siempre están vigentes, pues fueron dados desde el principio y para siempre.

Salmos 111:7-9
Las obras de sus manos son verdad y juicio; Fieles son todos sus mandamientos, Afirmados eternamente y para siempre, Hechos en verdad y en rectitud. Redención ha enviado a su pueblo; Para siempre ha ordenado su pacto

Salmos 119:152
De tus decretos he sabido hace tiempo que para siempre los has establecido

Por eso Jesús dijo que Él no había venido a abrogar la Ley y los profetas y que de la ley no pasaría ni una jota ni una tilde:

Mateo 5:17-20
No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas..., ni una jota ni una tilde pasará de la ley...

Entonces, todos los mandatos del Antiguo Testamento que Jesús anuló no eran más que mandatos de hombres, no eran los mandamientos que en verdad fueron dados por Dios, pues Jesús no anuló los mandamientos de la ley que en verdad fue dada por Dios.
EFESIOS 2:15
 Por medio de su carne abolió la enemistad, la Ley de mandamientos que consistía en decretos, para crear de los dos pueblos en unión consigo mismo un solo hombre nuevo

Colosenses 2:
13 Además, aunque estaban muertos en sus ofensas y en el estado incircunciso de su carne, [Dios] los vivificó junto con él. Bondadosamente nos perdonó todas nuestras ofensas 14 y borró el documento manuscrito contra nosotros, que consistía en decretos y que estaba en oposición a nosotros; y Él lo ha quitado del camino clavándolo al madero de tormento

Por consiguiente, el entero sistema sabático, tanto de días como de años, fue cancelado junto con el resto de la Ley por medio del sacrificio de Cristo Jesús. Este hecho explica por qué los cristianos pueden considerar “un día como todos los demás”, tanto si es un sábado como cualquier otro día, sin tener ninguna clase de temor de ser juzgados por ello