[EL DIOS EMOTIVO, comentario 42]
Si aceptamos la definición contemporánea de “mente” (más acorde con la realidad) como “propiedad emergente producida por la operatividad intrínseca de un sistema inteligente”, entonces tenemos que contemplar bajo ese concepto a muchos fenómenos descritos en Etología: capacidad de toma de decisiones de las células bacterianas y eucariotas, así como de eucariontes unicelulares y pluricelulares; resolución de problemas por plantas e híbridos PM (experimentos de Stefano Mancuso); maneras de obrar de hormigas individuales y de colonias de hormigas (superorganismos); movimientos armonizados y conjuntados efectuados por bandadas de aves y bancos de peces; actividad cerebral propia de delfines, perros, loros y otros animales, …, conducta individual humana y de las colectividades antrópicas, etc.