LOS APOSTOLES NO ADORABAN A CRISTO

El póstol Pedro, inmediatamente después de ser lleno del espíritu santo el día de Pentecostés, se dirigió a la judios: "Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; al cual Dios levantó, "Hechos 2:22-24.