Esta es la vista que teníamos desde la habitación del Hotel. Un sitio privilegiado en pleno parque natural de Ría Formosa, una de las siete maravillas naturales de Portugal. La tía Teresa había dado órdenes de que nos levantaran temprano para aprovechar al máximo nuestra estancia, pero algunos días tenía un poco de tiempo para disfrutar de mi terraza y era un auténtico placer observar el paso de todo tipo de aves por encima de mi cabeza. Saludos.