Cita Iniciado por intelectito Ver Mensaje
...estoy 100% de acuerdo, hay mucha estrategia en la Biblia: el primer movimiento estratégico de Dios fue crear al hombre a su imagen y semejanza, su segundo movimiento estratégico fue hacer nacer el árbol de la ciencia del bien y del mal ....y así ...la estrategia de Dios es perfecta, sin malicia ni interés, no hay aprensividad en el proceder de Dios, es más, él lo sabe todo porque conoce los movimientos estratégicos que ha puesto en marcha en siglos pasados, entre otras cosas ...

...pero nosotros los seres humanos, cuando usamos la estrategia es porque sabemos que las cosas no son como nos conviene que sean y alteramos y modificamos las circunstancias con sus secuelas y logros, es como que tienes que matar a todos tu ejército para acorralar al rey en el ajedrez, si el soldado entiende que ya está muerto antes de entrar al combate, por la estrategia de su general, o sea la vanagloria de un solo individuo, disolvería los ejércitos...

....sabemos que el estratega tiene esa mentalidad, da por hecho el resultado de su estrategia, esa es la satisfacción máxima del estratega, sentir el omnipoder de la anticipación de los resultados a sú voluntad ...y camina sobre los cadáveres que fueron reducidos a un medio de alcanzar un pinche objetivo que talvez al día siguiente no tendrá ningún valor ...

...la estrategia produce una contradicción: sacrifica a aquel para el que se presume beneficia la estrategia ...pues como la estrategia se basa en objetivos, desconoce las reglas del juego limpio, honorable y los efectos colaterales, yo pienso que fue un estratega de estos que dijo: "el fin justifica los medios" ...
Esta es una idea muy reduccionista de lo que debemos entender como estrategia. Tú te centras en las estrategias de competición o bélicas, pero existen otras que se te han pasado por alto.

Hoy en día, por ejemplo, existen padres que no tienen una estrategia clara a la hora de educar a sus hijos en la moral, las buenas costumbres, la cultura del esfuerzo o en el cultivo de la espiritualidad y dejan esa parte tan importante del desarrollo de la persona en la improvisación (las tácticas). En este caso no hay ganadores ni perdedores en ninguna competición, hay un fin conseguido o un fin malogrado por ineptitud. Otro caso sería la estrategia para desalojar a un déspota o dictador peligroso del poder; tampoco en estos casos podemos hablar de aplastar a nadie sino de conseguir un fin justo y loable.
Otro caso muy claro en nuestra sociedad es la estrategia empresarial, destinada a competir en el "juego" de la competencia en igualdad de condiciones.
Es evidente, y sería absurdo negarlo, que el estratega persigue un fin, que este fin sea bueno o sea malo, no depende de la estrategia sino de la mentalidad o la bondad del que la pone en marcha. Decir que toda estrategia es mala "per se" es ponerse una venda en los ojos y envidiar a aquellos que triunfan porque tienen claros los fines que persiguen.