Las almas bíblicas son todos los seres humanos y los animales. El alma intagible, que sobrevive a la muerte, pertenece al paganismo. No es enseñanza bíblica.

(Génesis 2:7) Y Jehová Dios procedió a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices el aliento de vida, y el hombre vino a ser alma viviente.

(1 Corintios 15:45) Así también está escrito: “El primer hombre, Adán, llegó a ser alma viviente”...