La mayor filtración de la historia del periodismo va a traer cola. Los famosos Papeles de Panamá van a salpicar a tantísima gente de toda condición e ideología que yo creo que se puede convertir el el pistoletazo de salida de todos contra todos demostrando que más allá de ideologías o creencias, la humanidad se divide en sólo dos bandos: Los decentes y los indecentes.

Si bien estar señalado en esa lista, no es razón para pensar que alguien sea indecente (todo lo que la ley permite, por inmoral que esto sea, se convierte en legal), sí que nos dará una pista de la inmensa corrupción que hay en el mundo cuando alguien alcanza determinados niveles de poder.

Y esto no ha hecho más que empezar.