Mateo 26, 11 "Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis."

En el proceso natural de la evolución espiritual de los seres vivos, siempre habrá espíritu rezagados debido a que recién han entrado en la corriente humana. O porque debido a errores de sus vidas pasadas, nacen en condiciones de pobreza física o mental. Esta es la ley del “karma y darma” bíblica.

En otras ocasiones, es debido a que Dios implanta ciertas aparentes discapacidades, para hacer que nosotros desarrollemos las habilidades necesarias que estamos adoleciendo. Éste sería el caso precisamente del ciego de nacimiento. Observemos que en medio del pueblo.(Juan IX, 1-3) ante EL CIEGO DE NACIMIENTO, le preguntaron a Jesús cual fue el pecado de su pasado (vida). Y Jesús SIN CORREGIRLES, AÑADIÖ MÁS, diciendo que sucedió para que las obras de Dios brillen, en él. O sea, para que se perfeccione en nuevas áreas espirituales.

En fin, el mundo es un caldo de cultivo y de perfeccionamiento espiritual de todos los seres vivos, en donde Dios tiene un perfecto control de nuestras deficiencias, errores y virtudes y habilidades. Dios busca en cada renacimiento de los individuos, las condiciones apropiadas para que nosotros logremos el perfeccionamiento necesario en medio de toda esta desigualdad carencia y pobreza, que es originada de base por nosotros mismos. Esta que entre mayor riqueza espiritual tengamos con Dios, nuestra vida será más amorosa y perfecta entre nosotros como hermanos. Y sobre todo; ante nuestro Padre Celestial.:001_smile::001_smile::001_smile: