Lo que te pueda pasar a tí o a mí ó a cualquiera dentro y fuera de la Iglesia, es muy ajeno a lo que El Señor Jesús hizo: Edificar una Iglesia para que todos fueramos parte de ella y tener los medios de salvación que Él creyó necesarios.
Lo contrario a tí, a mí me agrada mucho escuchar a los sacerdotes. No hay palabra que no venga con fruto cuando viene de parte de Dios.
Una vez escuché a protestantes que dicen: "cuando era católico era borracho, drogadicto, ladrón, le pegaba a mi mujer, etc . . . pero desde que salí de la iglesia católica he cambiado: ya no tomo, ya no me drogo, ya no robo y ya no le pego a mi mujer"
Una persona que hace todo eso, simplemente es un mal cristiano. Asi que no venga a echarle la culpa a la Iglesia de sus sinverguenzerías!