- ¿Nervios?
- Sí. Un poco.
- ¿Es tu primera vez?
- No no, claro que no, ya había estado nervioso antes.
- ¿Nervios?
- Sí. Un poco.
- ¿Es tu primera vez?
- No no, claro que no, ya había estado nervioso antes.
Mi pena es sencilla y nada misteriosa y, como tu alegría, por cualquier cosa estalla.