Basta chicos. No vale la pena desgastarse de esa forma. Celebremos la vuelta de Keny por un lado y la fama de Zampabol por otra sin lanzar dardos humeantes.
Basta chicos. No vale la pena desgastarse de esa forma. Celebremos la vuelta de Keny por un lado y la fama de Zampabol por otra sin lanzar dardos humeantes.
Mi pena es sencilla y nada misteriosa y, como tu alegría, por cualquier cosa estalla.