No quiero que el mundo se pierda poder contemplar al oscuro objeto del deseo de las más prestigiosas universidades de este planeta.
Este soy yo esta tarde meditando sobre el siguiente post con el que deleitar a Carla Prestigiacomo.
Como ven, no sólo es la prosa, la fina ironía y la prosopopeya es lo que cuenta en Zampabol, tiene otros dones.
